Hay grupos de música y cantantes a los que jamás les he comprado un disco o he acudido a sus conciertos pero que, cuando suenan en el transistor, aparecen en medio de un interminable zapeo o en el hilo musical del híper de turno, no puedo evitar oírlos con auténtico deleite, y en el caso de este artista, incluso con serenidad, calma y paz.
Leonard Cohen es uno de esos, con su voz grave casi de ultratumba, sus varias docenas de años, es capaz de aguantar tres horas en el escenario haciendo las delicias de los presentes.
Aprovechando su gira por España, os propongo este vídeo, disfrutadlo.
Un saludo.
